Campana extractora de hostelería: cuándo es obligatoria y cómo se dimensiona


Mediodía de agosto, setenta cubiertos en comanda y la campana del wok ronroneando como un motor al que le falta aceite. El humo de la freidora cruzaba el pase, los cocineros tenían los ojos llorosos, y el jefe de sala asomaba la cabeza preguntando si nos habíamos quedado sin ventilación. No nos habíamos quedado sin nada: la campana simplemente no estaba dimensionada para lo que se cocinaba debajo.
Eso lo vi en un restaurante de polígono donde estuve de sustituta un verano; el propietario la había elegido «por la medida del hueco», no por los metros cúbicos por hora que necesitaba una cocina de ese volumen. En cuanto la Inspección de Sanidad entró por la puerta, la primera pregunta fue si tenía el certificado de caudal mínimo. No lo tenía, y el cierre preventivo llegó esa misma semana.
Si estás abriendo un local o renovando el sistema de extracción, necesitas tener claras dos cosas antes de comprar: cuándo la normativa te obliga a instalar una campana extractora y cómo se calcula el caudal para que cumpla de verdad. De eso va: cómo dimensionar bien tu extracción para que no te pare la inspección ni ahogue a tu equipo en el primer servicio del año.
Lo que vas a encontrar
- ¿Es obligatoria? Sí, y lo que cambia es el cómo
- Lo que cocinas decide la campana que necesitas
- Mural, central o de isla: la geometría de la cocina manda
- Con motor incorporado o motor remoto en cubierta
- Los filtros de lamas y por qué su limpieza no es opcional
- Por qué la medida estándar casi nunca encaja
- Errores comunes al dimensionar una campana
- Te la fabricamos a medida: el proceso en cinco pasos
- Preguntas frecuentes sobre campanas extractoras en hostelería
¿Es obligatoria? Sí, y lo que cambia es el cómo
Empecemos por la duda que trae aquí a la mayoría, y va sin rodeos: si en tu local hay
cocción, te van a exigir extracción de humos. No conozco un ayuntamiento que licencie una
cocina profesional sin ella, y en la práctica es uno de los puntos que se miran en el proyecto de
actividad antes de darte la licencia.
Lo que no es igual en todas partes es el cómo. Y aquí es donde la gente se lleva el
disgusto, porque da por hecho que hay una norma única y no la hay. Lo que te exijan depende de
tres cosas:
- Tu ayuntamiento. Las ordenanzas municipales de actividades y de contaminación
atmosférica cambian de un municipio a otro: por dónde tiene que salir el conducto, hasta qué
altura sube, si te piden tratamiento de olores por tener viviendas encima. - Tu proyecto de actividad. Lo firma un técnico y es el documento que manda.
Si ahí pone una cosa, esa es la que te van a revisar. - Lo que cocinas. No te piden lo mismo con una cocina de fuegos que con una
freidora o un horno de brasa, que además lleva su propia chimenea.
Mi consejo, por experiencia de ver a gente pagarlo dos veces: pregunta en tu
ayuntamiento antes de encargar nada. Te ahorra rehacer una instalación entera porque el
conducto no podía salir por donde tú pensabas. Y cuando tengas claro qué te piden, ya hablamos
de fabricarla.
Lo que cocinas decide la campana que necesitas
Esto es lo que más se subestima al dimensionar una campana. No todas las fuentes de calor son iguales, y la campana que extrae bien el vapor de una cocina de fuegos puede ser completamente inútil sobre un horno de brasa.
Hay tres grandes categorías de carga térmica y contaminante, y cada una pide algo distinto:
Vapor y calor seco — cocinas de fuegos, planchas, salamandras. Generan calor y algo de vapor, poca grasa si los equipos están bien calibrados. La extracción es más limpia, el filtro dura más entre limpiezas, los caudales necesarios son más moderados.
Grasa en suspensión — freidoras, sartenes basculantes, brasa convencional. Aquí cambia todo. El aceite se volatiliza con el calor y sube con el aire. Si la campana no capta bien en ese punto concreto o los filtros no están adecuados, la grasa se deposita en el conducto. Y un conducto con grasa acumulada es combustible. Los incendios de cocina industrial suelen empezar ahí, no es retórica: la limpieza periódica de conductos es obligatoria precisamente por esto.
Humo de combustión — hornos de brasa, asadores, cocinas de leña o carbón. Otro nivel. El humo tiene partículas sólidas, requiere velocidades de paso de aire distintas, captación mayor, y en muchos casos el propio horno lleva su chimenea que complementa a la campana. Quien te diga que con una campana estándar vale para un horno de brasa, pregúntale cuántas cocinas con horno de brasa ha visto de cerca.
Lo habitual en una cocina real es la mezcla: plancha más freidora más horno. En ese caso la campana se dimensiona para el equipo que más carga genera, y se extiende para cubrirlos todos. Las planchas industriales y las freidoras juntas bajo una misma campana son el caso más común que vemos, y el que más errores de dimensionado arrastra.
Mural, central o de isla: la geometría de la cocina manda
La distribución del local decide el tipo de campana antes que cualquier otra cosa.
Campana mural: la línea de cocción va pegada a la pared. Es el caso más habitual en bares y restaurantes de tamaño medio. La campana se ancla a la pared y al techo, con tres lados cerrados y solo el frente abierto. Extrae bien porque los tres lados retienen los vapores antes de que escapen. Más fácil de instalar, más fácil de mantener, el conducto sube por la pared trasera.
Campana de isla o central: la cocción está en el centro de la cocina con paso alrededor. La campana cuelga del techo, los cuatro lados están abiertos. Para captar igual que una mural necesita más caudal, porque las corrientes laterales pueden llevarse los vapores por debajo antes de que suban. Más cara, más compleja, y el conducto tiene que subir por el centro del techo, lo que hay que planificar desde la obra. No es una campana para improvisar.
Campana de isla con pleno perimetral: variante de la central con una cornisa que recorre todo el perímetro y dirige la captación hacia dentro. La que ves en cocinas de hotel o colectividades grandes donde la línea de cocción tiene diez o doce metros.
Si estás en reforma, la decisión mural vs. central no es de gusto: depende de si puedes sacar el conducto por la pared trasera o necesitas subirlo por el techo. Un cambio de concepto a mitad de obra puede costarte la reforma entera. Esto lo decides antes de tirar tabiques, no cuando ya está el alicatado puesto.
Con motor incorporado o motor remoto en cubierta
Dos configuraciones, cada una con su sitio.
Motor incorporado en la campana: el ventilador está dentro del cuerpo. Lo más sencillo de instalar, menor coste inicial, adecuado para cocinas pequeñas o medianas con conducto corto. El inconveniente: el motor trabaja caliente, que no es su condición óptima, y el ruido en cocina es mayor porque la fuente de vibración está encima de la línea de cocinados. Con conductos cortos y pocos codos funciona bien.
Motor remoto en cubierta: el ventilador sube al final del conducto, generalmente en cubierta o en el exterior. La campana solo capta y filtra; el motor trabaja en aire ya filtrado y a temperatura ambiente. Resultado: menos ruido en cocina, mayor vida útil del motor, mejor rendimiento cuando el conducto es largo o tiene codos. En una cocina grande, con más de seis metros de conducto, yo no dudaría: motor en cubierta. El coste inicial es algo mayor pero el ahorro en mantenimiento y en ruido lo recuperas en el primer año.
La referencia práctica para elegir: mide los metros de conducto desde la campana hasta la salida al exterior. Menos de seis metros sin codos complicados, motor en campana puede funcionar. Más de seis metros, o con codos, motor remoto. Un instalador serio te da la pérdida de carga del conducto y te dice qué motor encaja. Si no te habla de pérdida de carga, está estimando a ojo.

Los filtros de lamas y por qué su limpieza no es opcional
El filtro de lamas antigrasa es la primera barrera entre los vapores de la cocción y el conducto. Retiene las partículas de grasa que suben con el aire caliente. Sin él, o con él saturado de grasa, esas partículas llegan al conducto, se adhieren a las paredes, se acumulan. Lo que tienes con el tiempo es un conducto que arde. Los incendios en instalaciones de cocina industrial tienen aquí uno de sus orígenes más frecuentes, y la normativa exige limpieza periódica de conductos precisamente por esto.
La frecuencia depende de lo que cocines. En una cocina de freidoras a pleno rendimiento en servicio largo, los filtros se sacan y se limpian cada semana. Una cocina de fuegos con uso moderado puede aguantar dos semanas. Lo que no falla: cuando los filtros están saturados, el aire ya no pasa bien aunque el motor siga girando. La campana deja de extraer. Muchos locales diagnostican «la campana no tira» cuando el problema son filtros que no han visto agua caliente desde hace meses.
La limpieza en sí es sencilla: agua caliente y desengrasante, o al lavavajillas si las dimensiones lo permiten. Lo que no es sencillo es acordarse en medio de un servicio a trescientas por hora. Pon el día de limpieza en el parte semanal y ya.
Por qué la medida estándar casi nunca encaja
Aquí está el argumento que explica por qué fabricamos las campanas a medida en lugar de tenerlas en catálogo.
La campana tiene que cubrir la totalidad del frente de la línea de cocción, con un margen por cada lado. Si tienes una plancha de 80 cm y una freidora de 60 cm puestas juntas, el frente total es 140 cm. La campana tiene que ir de extremo a extremo. Si te quedas corto por un costado, el humo de la freidora sale por ahí.
El problema es que las líneas de cocción no se montan con medidas estándar. Nadie monta exactamente una plancha 80 más freidora 60 más cocina 90 en un local con el hueco exacto para eso. Cada cocina tiene sus dimensiones, sus huecos, sus restricciones de obra, el paso del camarero, la puerta del almacén al lado. Y el hueco disponible para la campana raramente es múltiplo de las medidas comerciales que encuentras en los catálogos.
Lo he visto varias veces: una campana de 120 cm comprada de catálogo en un hueco de 148 cm. Los 28 cm que sobran los tapan con un panel de acero que no extrae nada. La cocina sigue echando humo por ese lado. Al año hay que reformar o vivir con el problema. Y reformar una instalación de extracción ya montada cuesta el doble que haberlo hecho bien desde el principio.
Una campana fabricada a medida sale de medir el hueco real, calcular el frente de cocción real, elegir el tipo y el motor adecuados, y hacer la pieza para ese espacio concreto. No hay parches ni paneles decorativos que no extraen. Encaja y extrae.
Errores comunes al dimensionar una campana
Heredar la campana del local anterior sin comprobar si sirve para lo que vas a cocinar. El anterior vendía bocadillos. Tú vas a poner dos freidoras y una plancha. La campana que sobrevivía a un par de sándwiches no va a sacar el humo de cuarenta litros de aceite en el servicio de mediodía. Antes de dar por buena cualquier instalación heredada, comprueba qué extraía antes y qué vas a poner tú debajo.
Dimensionar la campana al hueco disponible en lugar de a los equipos. El hueco es el límite máximo, no el criterio de diseño. Si el hueco manda, acabas con una campana que físicamente cabe pero no extrae lo que necesitas. Primero calculas lo que necesitas; luego ves si cabe. Si no cabe, el problema es la distribución de la cocina, no la campana.
No prever por dónde sube el conducto antes de empezar la reforma. El conducto tiene que llegar a la salida al exterior, y ese recorrido puede pasar por zonas que no están libres: el comedor, un pilar, un baño, el local del vecino de arriba. Si no lo has planificado desde el principio, cuando llegues a ese punto de la obra puede que la única salida viable te cueste una semana de trabajo extra. El conducto se traza en el papel antes de tirar la primera pared.
Olvidar los registros de limpieza en el conducto. El conducto necesita accesos a intervalos regulares para que el servicio de limpieza periódica pueda trabajar. Sin registros, limpiar obliga a desmontar tramos enteros. El instalador que no te menciona los registros desde el principio te está creando un problema de mantenimiento que vas a pagar tú después.
Poner motor en campana cuando el conducto es largo. Con conductos largos y varios codos, el motor trabaja al límite: consume más, dura menos, extrae peor. El ahorro inicial se come en averías y en tiro insuficiente. Para conductos largos, motor remoto desde el principio.
Te la fabricamos a medida: el proceso en cinco pasos
En MRA no tenemos campanas en el catálogo de la web porque no tiene sentido tenerlas. Lo que tenemos es el proceso para fabricar la tuya según lo que vas a cocinar y el espacio que tienes.
Paso 1 — Qué vas a cocinar. Cuéntanos qué equipos tienes o vas a instalar: plancha, freidora, cocina de fuegos, horno de brasa, lo que sea. Esto determina el tipo de campana, el caudal que necesitas y los filtros adecuados. Es el dato que más información da y el que menos gente trae cuando contacta.
Paso 2 — Las medidas del hueco. Ancho, fondo y altura libre hasta el techo o hasta donde termina el espacio. Si ya tienes la línea de cocción montada, también el frente total de los equipos. Con estos datos calculamos la campana.
Paso 3 — Recomendación. Te decimos qué tipo encaja, el caudal orientativo, si el motor va en la campana o en cubierta, y lo que suelen pedir los ayuntamientos en tu zona. Si hay algo que depende de la ordenanza local, te lo decimos claro: mejor que lo confirmes con tu técnico antes de encargar.
Paso 4 — Precio y plazo. Con todo lo anterior damos precio cerrado y plazo de fabricación. Acero inoxidable, medidas exactas para tu espacio.
Paso 5 — Instalación. La coordinación la llevas con tu instalador de climatización o con quien lleve la reforma. Si necesitas orientación sobre qué pedirle, te ayudamos.
Para arrancar la conversación con los datos que necesitamos desde el primer mensaje, escríbenos por WhatsApp — 691 91 48 15 → — con este texto (copia, rellena los huecos y envía):
Hola, vengo del artículo de campanas. Voy a cocinar __ (plancha / freidora / horno de brasa / cocina de fuegos), el hueco que tengo es de __ cm de ancho y __ de fondo, y el local está en __. ¿Me podéis recomendar campana y darme precio y plazo?
También puedes llamarnos directamente al 954 52 76 59.
Preguntas frecuentes sobre campanas extractoras en hostelería
¿Es obligatoria la campana extractora en un bar o restaurante?
Sí, prácticamente siempre que haya cocción. No hay excepción real para locales con plancha o freidora. Lo que varía de un municipio a otro es lo que te exigen exactamente: tipo de salida, tratamiento de olores, caudal mínimo, altura del conducto. Eso lo fija el técnico que revisa tu proyecto de actividad, y lo confirmas antes de encargar nada, no después de tener la campana montada.
¿Qué medidas tiene que tener una campana extractora industrial?
Tiene que cubrir el frente completo de la línea de cocción con margen por cada lado. No hay una medida universal. Si tus equipos ocupan 160 cm de frente, la campana no puede ser de 120 cm. Lo que se calcula es el caudal según el tipo de cocción y la superficie de captación; las medidas físicas salen del hueco disponible y del frente real de los equipos. Por eso se fabrica a medida.
¿Cuánto caudal necesita una campana extractora para una cocina industrial?
Depende de lo que cocines y de la longitud del conducto. Una cocina de fuegos y una freidora a pleno rendimiento no piden lo mismo. Los fabricantes dan referencias orientativas por tipo de equipo, pero el cálculo real tiene en cuenta los metros de conducto, los codos, el tipo de motor y lo que exija tu ayuntamiento. Si alguien te da un número sin saber qué tienes debajo ni cuántos metros de conducto hay, está estimando a ojo.
¿Campana extractora mural o de isla: cuál es mejor para mi bar?
Mural si la línea de cocción va pegada a la pared, que es lo habitual en la mayoría de locales de hostelería. La mural extrae mejor con menos caudal porque tiene tres lados cerrados. La de isla es para cocinas con la línea de cocción en el centro y paso alrededor, y necesita más potencia y planificación desde la obra. Si tienes dudas, mural es la opción más sensata salvo que la distribución del local la descarte.
¿Campana con motor incorporado o sin motor (motor en cubierta)?
Si el conducto es corto y sin codos complicados, motor en campana funciona. Más de seis metros de conducto, o varios codos, y el motor remoto en cubierta es lo que yo pondría. Menos ruido en cocina, el motor trabaja en condiciones mejores y dura más. Lo que parece más barato al principio —motor en campana en conducto largo— se convierte en averías más frecuentes y peor extracción. Compensa el coste extra desde el día uno.
¿Puedo pedir una campana extractora industrial a medida?
Sí, y en la mayoría de cocinas es lo que toca. Las medidas de catálogo raramente encajan con el hueco real y los equipos reales de cada local. Escríbenos con qué vas a cocinar y las medidas del hueco, y calculamos la campana que necesitas. Fabricamos en acero inoxidable a las medidas exactas.
Claudia Ruiz · Ex jefa de partida, ahora en el equipo de contenidos de MRA Hostelería
📞 954 52 76 59 · WhatsApp 691 91 48 15
