
Control de plagas
El control de plagas es una exigencia sanitaria en cualquier negocio de alimentación: el plan APPCC debe incluir medidas activas frente a los insectos voladores. Los insectocutores profesionales de Fricosmos cubren locales de 30 a 240 m² con dos tecnologías:
- De placa adhesiva: atrapan el insecto sin ruido ni chispazos, aptos de cara al público. La serie BC decorativa (bombilla de 20 W o LED de 7 W, 50 m² de cobertura) lleva siluetas de carnicería, charcutería, panadería, pescadería, pollería o quesería que hacen visible el control de plagas al cliente; los compactos V-30, SP-50 y SP-80 cubren de 30 a 80 m².
- De parrilla eléctrica: la serie UK-INOX va de 50 a 240 m², pensada para cocinas, almacenes e industria alimentaria.
- Especiales: modelo a batería con hasta 7 horas de autonomía y versión de interior/exterior de 120 m².
Una buena gestión de residuos reduce la presión de plagas: revisa también las papeleras y contenedores y los útiles de limpieza profesional. Cuéntanos los metros y el tipo de local y te proponemos la cobertura adecuada: asesoramiento desde Sevilla, envío a toda España.
Preguntas frecuentes
¿Insectocutor de placa adhesiva o de parrilla eléctrica?
La placa adhesiva captura sin ruido y retiene el insecto entero, por eso es la opción correcta en salas con clientes y sobre zonas donde se manipulan alimentos. La parrilla eléctrica cubre más superficie por aparato y solo pide limpiar la bandeja, ideal en cocinas, almacenes y naves. Muchos negocios instalan adhesivo de cara al público y parrilla en la trastienda.
¿Qué cobertura de insectocutor necesita mi local?
Se dimensiona por la superficie del área a proteger: de 30 a 50 m² para barras, mostradores y obradores pequeños; de 80 a 120 m² para salas y cocinas medianas; y hasta 240 m² con el modelo mayor de parrilla para naves e industria. En locales alargados o con varias salas funciona mejor repartir dos equipos que confiar en uno solo.
¿Es obligatorio el control de plagas en hostelería?
Sí: el sistema de autocontrol APPCC que se exige a los negocios de alimentación incluye un plan de control de plagas documentado. El insectocutor es la medida activa habitual frente a insectos voladores y, en versiones decorativas como la serie BC, además muestra al cliente que ese control existe, algo valorado en carnicerías, pescaderías y obradores con venta directa.
¿Qué mantenimiento tiene un insectocutor?
Poco y a intervalos regulares: sustituir la placa adhesiva cuando se cubre, reponer la bombilla para mantener la atracción (20 W en los clásicos, LED de 7 W en los de bajo consumo) y limpiar la bandeja o la parrilla. Conviene anotar cada cambio en el registro del plan de plagas para dejar constancia ante inspecciones.











